El hombre revolucionario, o por lo menos, determinados participantes de la revolución. Han abolido la divinización “revolucionaria” mostrando más allá de la necesidad del cambio radical, el arte de matar por matar.
Bernabé De Vinsenci
lunes, 1 de abril de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario