Con gripe y espasmo
enciendo un cigarro
y el tabaco deviene en catarro.
La madrugada llegó y muda
golpeó la puerta.
-Hay un cadáver en el cuarto-le expliqué.
Nada pudo hacer.
Le di patatas en aceite
remunerando su visita
y las rechazó.
Afuera, la niebla turbia
y el deseo de los victimarios.
Adentro, yo escribiendo
Inventando la
arquitectura de un ataúd
para al fin
irme a dormir.
Bernabé De
Vinsenci

No hay comentarios:
Publicar un comentario